Takiekari/ Yurameka (Sergio Rodríguez Lascano)

La esencia de la vida no es la lucha por la sobrevivencia, eso es sólo lo urgente, lo importante es vivir.
15.Feb.2017 | Autoría: Sergio Rodríguez Lascano

 En una intervención del Congreso Nacional Indígena, en el “Encuentro l@s zapatistas y las Conciencias por la humanidad”, se habló de la importancia de dos palabras en wirrarika, Takiekari (nuestro pueblo) y Yurameka (la esencia de la vida):

“TAKIEKARI: “Nuestro todo”. Cuidar la casa, la familia, la comunidad, el territorio completo, el pueblo, el mundo, el universo. Cuidarse a uno mismo como acto sagrado e irrenunciable.

YURAMEKA: Las esencias de la vida como algo que crece desde el principio de la creación del mundo y se recrea cada vez que se cuida el territorio.

Desde los pueblos, desde abajo, desde el caminar constante del CNI, se sabe que la vida se construye permanentemente, se hacen rebeldías, autogobiernos, autodefensas, conservación de las semillas nativas. Se resguarda el takiekari y el yurameka. Se defienden las esencias de la vida, las formas de resistencias y rebeldías han florecido en todo el país. Son las ciencias propias que nacen de los pueblo”.

Así, cuidarse, cuidar su pueblo, su territorio, su mundo, su vida se convierte en la esencia de la vida, que hoy está vinculada con la necesidad de construir resistencias y rebeldías y, desde luego, organización.

La esencia de la vida solamente es resistencia o rebeldía, los compañeros zapatistas nos responden NO. Una cosa es lo urgente y otro lo importante.

La esencia de la vida no es la lucha por la sobrevivencia, eso es sólo lo urgente, lo importante es vivir.

Y para vivir, lo único viable es destruir el capitalismo, mientras no logremos eso a lo más que podemos aspirar es a sobrevivir.

Sobrevivir es confrontarse a la pesadilla de la destrucción capitalista. Del aniquilamiento de la humanidad por u sistema que se encamina hacia un hoyo negro, ya que cada vez tiene más sed de ganancia y no importa si tienen que caminar no sólo sobre los cadáveres de los muertos sino sobre la humanidad.

Pero para poder vivir es indispensable que destruyamos al sistema capitalista, partir de ese momento dejaremos de vivir en medio de pesadilla y por fin podremos soñar.

Cómo destruir el capitalismo. Los compañeros proponen volver al origen de la teoría de la emancipación, ese que nos decía que la liberación de los trabajadores sería obra de los trabajadores mismos.

“No es juego su lucha del Congreso Nacional Indígena.

 

  Ellas y ellos nos han dicho que van por todo, para todas y para todos.

  Y eso quiere decir que:

 

  Van por el respeto de los derechos humanos.

  Van por la liberación de todas y todos los presos políticos.

  Van por la presentación con vida de las desaparecidas y desaparecidos.

  Van por la justicia para quienes han sido asesinados,

  Van por verdad y justicia para los 46 ausentes de Ayotzinapa.

  Van por apoyo a los campesinos y respeto a la madre tierra.

  Van por una vivienda digna para todos los de abajo.

  Van por alimentación suficiente para todos los desamparados.

  Van por trabajo digno y salario justo para los trabajadores del campo y de la ciudad.

  Van por salud completa y gratuita para todos los trabajadores.

  Van por educación libre, gratuita, laica y científica.

  Van por la tierra para quien la trabaja.

  Van por las fábricas para los obreros y obreras.

  Van por las tiendas y bancos para los empleados y empleadas.

  Van por el respeto al comercio ambulante, y al pequeño y mediano comercio.

  Van por el transporte público y comercial para quienes conducen los vehículos.

  Van por el campo para los campesinos.

  Van por la ciudad para los ciudadanos.

  Van por el territorio para los pueblos originarios.

  Van por la autonomía.

  Van por la autogestión.

  Van por el respeto a toda forma de vida.

  Van por las artes y las ciencias.

  Van por la libertad de pensamiento, de palabra, de creación.

  Van por la libertad, la justicia y la democracia para el México de abajo.

  A eso nos están llamando.

  Cada quien podrá decidir si esa lucha es buena, si es buena esa idea, si responde o no al llamado que hacen.

  Nosotras, nosotros como zapatistas que somos, respondemos: sí vamos con ustedes, sí vamos con el Congreso Nacional Indígena.

  Veremos las formas de apoyarlos con toda nuestra fuerza.

  Los apoyaremos porque la lucha que ustedes proponen, hermanas y hermanos del Congreso Nacional Indígena, es tal vez la última oportunidad de que estos suelos y estos cielos no desaparezcan en medio de la destrucción y la muerte”. (Palabras del EZLN en la clausura de la Segunda Etapa del Quinto Congreso del CNI).

Eso tiene un nombre se llama socialización de los medios de producción. No la estatización de los medios de producción, sino su socialización.

Los zapatistas y el CNI apuestan todo no a la elaboración de un programa que alguien desde Marsella escribe artículos para un diario local, o de una organización política que quiso madrugar en esta coyuntura, o de aquellos que piensan que guardan en sus arcones el programa socialista que es válido desde el siglo XIX y no merece ningún cambio.

Y uno se pregunta: ¿Cuál fue el programa socialista que permitió el estallido de la Comuna de París?

El programa de una transformación social radical, sistémica sólo será obra de los que los mismos sectores, clases, comunidades decidan. Será su creación heroica.

Claro los compas zapatista apuestan a que la cabeza de la hidra tiene que ver con la posesión sobre los medios de producción. Si esta es privada y cada vez más privada. Si los que viven de su trabajo, sea en el campo o en la ciudad están excluidos de esa posesión y en cambio son parte de los medios de producción mismo, de la misma manera que una máquina, una pala, un mostrador, un martillo o un machete o una máquina herramienta de control númerico, es decir si son una cosa para los que dominan el mundo, entonces la clave del problema se ubica en cambiar esta situación.

No se trata simplemente de lograr que los que gobiernan roben menos o se rebajen el 50 por ciento de su salario sino de modificar de manera radical (desde la raíz) el problema de problemas.

Tampoco se trata de distribuir un poco mejor el ingreso y demandarle a los capitalistas que sean menos voraces, eso no sólo es utópico sino ridículo. El capitalismo es como es.

Cuando los compas del CNI dicen vamos por todo, esto se puede interpretar de dos maneras Vamos por la presidencia o vamos por la construcción de un nuevos sistema donde los trabajadores del campo y la ciudad sean los dueños de todo. Nosotros pensamos que la segunda interpretación sería la correcta. Por lo menos es lo que desprendemos del texto de los compas zapatistas citado extensamente.

Y entonces sí, podremos lograr juntar las dos palabras wirrarikas: Takiekari/ Yurameka. Cuidar a nuestro pueblo (pueblos de todo el mundo), nuestro territorio, nuestra vida del carácter depredador del capitalismo y comenzar a encontrar el sentido a la vida, al dejar de sobrevivir para poder comenzar a vivir.

La pesadilla será una cuestión del pasado y el sueño será lo que construyamos todos los días. Por la simple y sencilla razón de que después de tantos siglos de dominación ya es hora de que merezcamos lo que soñamos.