Exigen ONG cesar acoso contra centro de capacitación indígena en Chiapas

Una decena de organismos civiles de Chiapas y otras entidades manifestó "amplia solidaridad y apoyo" al Centro Indígena de Capacitación Integral Fray Bartolomé de Las Casas-Universidad de la Tierra Chiapas (Cideci-Unitierra) y a su coordinador, Raymundo Sánchez Barraza, hostigados y amenazados
21.Oct.2010 | Autoría: Hermann Bellinghausen | Fuente: La Jornada

San Cristóbal de las Casas, Chis., 20 de octubre. Una decena de organismos civiles de Chiapas y otras entidades manifestó "amplia solidaridad y apoyo" al Centro Indígena de Capacitación Integral Fray Bartolomé de Las Casas-Universidad de la Tierra Chiapas (Cideci-Unitierra) y a su coordinador, Raymundo Sánchez Barraza, hostigados y amenazados en fechas recientes por personal del juzgado federal del cuarto distrito de Tuxtla Gutiérrez. Los agresores exigían, "con violencia verbal y sin presentar ningún documento de cateo u otro, que se les dejara entrar a las instalaciones para entregar un documento oficial al coordinador de la organización". Su argumento era un presunto "gran adeudo" con la Comisión Federal de Electricidad (CFE), a pesar de que el Cideci no está conectado a la línea de la paraestatal.
 
Cabe recordar que en Chiapas son frecuentes las acciones de amenaza y hasta agresiones por parte de personal de la CFE contra los numerosos movimientos de resistencia al pago de tarifas, asociados con experiencias de autonomía en la región costa, la zona norte, la selva fronteriza y los Altos. La paraestatal incluso ha protagonizado graves acciones represivas, como en Venustiano Carranza el año pasado.
 
Cideci-Unitierra, destaca el pronunciamiento, "es una comunidad de comunidades indígenas y no indígenas, así como un espacio abierto en donde muchas organizaciones e individuos compartimos nuestros saberes, aprendizajes y estudios. No es una empresa ni negocio para beneficio individual, sino un espacio de trabajo y estudio que desde 1995 se declaró en resistencia de pagos de la luz, debido a los altos e injustos costos del servicio", por lo que en 2006 construye su propia planta generadora en el amplio terreno que ocupa en las afueras de esta ciudad.
 
Los firmantes consideran "que la verdadera causa de las agresiones", que continúan en la forma de vigilancia constante de las instalaciones del centro, "se debe a su decisión y posicionamiento en favor de la justicia para los pueblos que habitan Chiapas". Las acciones denunciadas "no tienen fundamento legal y, más bien, se suman a las que se vienen sucediendo sistemáticamente contra personas, grupos, espacios, proyectos, comunidades, bases de apoyo zapatistas y municipios autónomos". Todos ellos "se han declarado en resistencia y han optado por la construcción de otro mundo posible".
 
Cideci, indican y reivindican, "es un espacio autónomo que camina hacia este sueño, que van haciendo realidad cada uno de sus estudiantes a través de los proyectos de desarrollo alternativo que realizan". Destacan su respaldo a actividades, seminarios y espacios de reflexión y análisis, "que solidariamente posibilita a muchas personas y organizaciones sociales".
 
Tras repudiar el hostigamiento y las amenazas que, "con la finalidad de doblegar la justa resistencia de los integrantes del Cideci, han desplegado las autoridades" en los meses recientes, los firmantes exigen a los gobiernos estatal y federal, el cese inmediato a las agresiones contra "este espacio de dignidad".
 
Suscriben el documento decenas de investigadores, activistas y trabajadores, junto con el Centro de Derechos de la Mujer de Chiapas, Enlace Urbano de Dignidad, Nodo de Derechos Humanos, Formación y Capacitación (Foca), Serapaz, Melel Xojobal, Centro de Apoyo Solidario, Documentación y Estudio, Instituto de Derechos Humanos Ignacio Ellacuría (Universidad Iberoamericana de Puebla), Centro de Investigación y Acción de la Mujer Latinoamericana (CIAM) y Ludoteka Autónoma Papalote de Papel.
Hermann Bellinghausen
Enviado
Periódico La Jornada
Jueves 21 de octubre de 2010, p. 18