Chiapas: Indígena tsotsil 17 años injustamente preso, en espera de amparo para lograr su libertad

“El traslado forzoso a un penal de máxima seguridad, es una venganza política del mal gobierno contra Alejandro, castigado por apoyar y concientizar a los demás presos”,
20.Dic.2016 | Autoría: Colectivo Pozol | Fuente: http://www.pozol.org/

Chiapas, México. 20 de diciembre. “Estoy esperando el resultado del amparo que presentó mi abogado ante el Juzgado Federal”, comparte en una carta el indígena tsotsil Alejandro Díaz Santíz, quien aún con la promesa de gestionar su libertad de parte de ejecutivo estatal Velasco Coello, continúa injustamente preso, en un penal de máxima seguridad de la costa de Chiapas.

Alejandro Díaz Santiz, de 36 años, fue aprendido en el estado de Veracruz en 1999, acusado de un homicidio que siempre ha negado. Al momento del arresto no hablaba español, fue torturado, nunca tuvo acceso a traductor y no contaba con dinero suficiente para una defensa legal adecuada, como se ha evidenciado en diversas ocasiones, desde que fue condenado a 30 años de prisión.

“El mal gobierno lo que hizo en mi persona es mandándome de traslado a un centro federal para que no siga yo ablando en contra de ellos. Piensan que con estos traslados que me hicieron voy a callar o dejar de luchar o tener miedo, no al contrario, seguiré gritando más fuerte todavía, exigiendo las verdaderas justicia y las libertades de todo los presos políticos y presos de conciencia”, afirma Alejandro en su carta desde el penal de Villa Comaltitlán.

“El traslado forzoso a un penal de máxima seguridad, es una venganza política del mal gobierno contra Alejandro, castigado por apoyar y concientizar a los demás presos”, subraya el Grupo de Trabajo No Estamos Tod@s (GTNET), ya que Alejandro mediante la organización “Solidarios de la voz del amate”, adherente a la Sexta, realizaba una labor de defensa de los derechos humanos dentro del penal de Los Llanos, de San Cristóbal de las Casas, donde anteriormente se encontraba.

“Cabe mencionar que en ese traslado se violaron las mismas leyes y códigos del Sistema, ya que el delito de Alejandro Díaz no es de fuero federal y su conducta en la vida carcelaria no es considerada de “alta peligrosidad”, asegura el GTNET.

Para el grupo de trabajo, solidario con presxs políticos y de conciencia, “esa forma brutal de cambiar de penal a un preso, después de muchos años en un mismo lugar, es una tortura psicofísica, porque aleja al preso de sus familiares y de su red de amistades”. “Además las reglas de acceso y visita en un Cefereso, como él de Villa Comaltitlán, son tan estrictas que hacen de esos lugares unos campos de concentración prácticamente impenetrables”, evidencian las y los defensores de derechos humanos.

Carta de alejandro Díaz Santíz: http://noestamostodxs.tk/alejandro-diaz-santiz-escribe-desde-el-ceferso/