Carta del compañero Luis Fernando Sotelo

Declaro públicamente que desde el día 28 de Septiembre del año en curso, me asumo en huelga de hambre indefinidamente. Los motivos de lo anterior son/es principalmente reapropiarme desde mi existencia reivindicando:
14.Oct.2016 | Autoría: Luis Fernando Sotelo | Fuente: Centro de Medios Libres

29 de Septiembre de 2016.

Primero. Saludo a lxs compañerxs del Congreso Nacional Indígena (CNI) y a lxs compañerxs del Ejército Zapatizta de Liberación Nacional (EZLN). Agradezco enormemente las manifestaciones suyas encamindas a ese abrazo gigante llamado solidaridad. Para ustedes, mi respeto. Gracias por su palabra.

Segundo. Invito a reorganizar las fuerzas, a través de seguir visibilizando las Rebeldías y las Resistencias al sistema de dominación y al actual estado de cosas.

Segundo (punto 2). Declaro públicamente que desde el día 28 de Septiembre del año en curso, me asumo en huelga de hambre indefinidamente. Los motivos de lo anterior son/es principalmente reapropiarme desde mi existencia reivindicando:

-El saludo a las huelgas y protestas por parte de prisioneros en E.U.A
-Un abrazo a las revueltas en respuesta a la brutalidad policial en contra de las comunidades afroamericanas.
-La lucha, y también las huelgas llevadas a cabo desde el Reclusorio Norte por parte de Abraham Cortés Ávila y Fernando Barcenas. Así mismo la lucha y huelga de hambre de Jessie Montaño. Además de la lucha y ayuno de Miguel Peralta Betanzos desde el estado de Oaxaca.

Tercero. Reafirmo adhesión con los principios éticos propuestos en la Sexta Declaración de La Selva Lacandona.

Por ello comparto: frente a la sistematización del terror y, aún más, la criminalización de mi persona, no tengo miedo. Sostengo el compañerismo con la Sexta. Saludo también en el mismo sentido el trabajo de la Red Contra la Represión y por la Solidaridad.

¡Nunca más un México sin nosotros!
¡Por todas las libertades -de abajo y a la izquierda-!
¡Que la Rabia sea una misma, que sople el viento, que inicie la tormenta!

Abrazos, con cariño Fernando Sotelo Zambrano.