El Gran Kilombo Antifascista: Hablando sobre Feminicidio. 27.01.15

Identificamos al patriarcado, como una expresión de dominación, a la que es necesario destruir, junto con el capitalismo y el Estado, y en ese sentido,es nuestra responsabilidad, de nosotros y nosotras, caminar esas transformaciones, desde las esferas más íntimas y cotidianas, hasta las macro,en lo político y en lo económico, y que la responsabilidad empieza ya
05.Feb.2015 | Autoría: El Gran Kilombo Antifascista

En las últimas décadas, se ha dado una lucha desde los grupos feministas y otras agrupaciones sociales, por visibilizar los asesinatos de mujeres, que tienen por origen, el odio de género, el desprecio, y la expresión final de la dominación masculina sobre lo femenino, es decir, con el arrancar la dignidad, la libertad, y la vida, por el hecho de ser mujer. A esto se le ha llamado “Feminicidio”, entendiendo por esto, el asesinato, acompañado de humillaciones, agresiones sexuales y por último la muerte de la víctima, debido a su ser mujer.
 
La lucha por definir esta práctica social atroz, que parece cada vez extenderse más, parte del identificar una serie de asesinatos, cuyo móvil es el odio y la dominación contra la mujer. Eneste sentido se ha levantado una lucha, en muchos sentidos aún ignorada, nosólo por las instituciones del Estado, sino por la propia sociedad, que va permitiendo, ejecutando, y restándole importancia a los asesinatos sistemáticos de mujeres.
 
Acá dejamos el audo del programa de esta semana:
 
https://archive.org/details/HablandoSobreFeminicidio
 
Éste, el Feminicidio, es parte de una amplia gama de formas de agresión en contra de las mujeres y de lo femenino, entre las que es importante señalar, la violencia sexual, el menosprecio, la violencia familiar, etc., que parten a raíz del patriarcado,con sus valores simbólicos y las prácticas que se derivan y relacionan con éstos, que se materializan en las prácticas misóginas y machistas, que expresan el sustrato del patriarcado y sus valores implantando en la sociedad: La supremacía de lo masculino por sobre lo femenino, que se materializa en las prácticas yconcepciones que parten de concebir al hombre, superior por sobre la mujer, ycomo tal, dueño y en disposición de sus cuerpos, su libertad, su sexualidad, y su vida.
 
El Patriarcado, es una serie devalores culturales, que se acompaña de prácticas adhoc, en las que se establecesocialmente esta jerarquización entre masculino y femenino, y se materializa enrelaciones de dominación y desprecio en contra de lo femenino, y de las mujeresen particular. Como tal, el patriarcado, es una expresión de la concepción dedominación, que se expresa a través del género.
 
La violencia en contra de la mujer,no es nueva, ni es exclusiva de un tipo específico de sociedad, se hapresentado ya en la historia desde antaño, y se puede encontrar de maneracotidiana en diferentes sociedades, culturas, etc. Tal vez, uno de los casosmás claros de esto en la historia, se puede ver en la cacería de brujas, que laIglesia católica llevó a cabo en la Europa del oscurantismo, y que se extendiópor siglos, y no se ciñó a esas tierras: Cacería de mujeres, en donde se puedenubicar diferentes factores que se enredan como telaraña: Mujeres que erandepositarias de saberes ancestrales como parteras, hierberas, curanderas, guías comunitarias, enlace con los otros mundos “mágicos”, que además atesoraban el control de sus cuerpos y sus sexualidades, y eran las encargadas de reproducirestos saberes, y además, mujeres de pueblos no cristianos, y que por lo general ejercían un papel comunitario importante. Este perseguir a estas mujeres,señaladas como “Brujas”, se extendió no sólo hacia los pueblos no cristianos,sino hacia toda aquella mujer que se saliera de las normas y roles establecidospor la sociedad patriarcal, aquellas que reivindicaran su libertad, su sexualidad, su vida, aquellas que enfrentaran la dominación familiar, religiosa, etc.
 
En México, el señalar elfeminicidio irrumpió en el panorama social y político, sobre todo a raíz de laserie de asesinatos de mujeres, que se hicieron masivos en Ciudad Juárez, Chihuahua, que han sido registrados, por lo menos, desde 1993, y que durante laúltima década del siglo XX y la primera del siglo XXI, cobró, por lo menos, lavida de, se estiman, alrededor de 800 mujeres. Antes estos asesinatos sistemáticos,ante la inacción del Estado por resolverlos y prevenirlos, fueron lasfamiliares, en especial las madres de las mujeres desaparecidas, las quecomenzaron a organizarse con el fin de buscar a sus hijas. En este andar, fueque se dieron los más importantes hallazgos, pues las investigaciones gubernamentales, nunca rindieron frutos.
 
La búsqueda civil de las mujeresdesaparecidas fue encontrando cuerpos, descubriendo la cloaca que se habíamantenido oculta. Cientos de mujeres secuestradas y asesinadas, además lograronidentificar a los implicados, entre los que claramente sobresalían grupos delcrimen organizado como el narco y la mafias de comercio (esclavitud) sexual,pero también la clara participación de agentes policiacos de diferentesniveles, la utilización de cárceles como lugares de cautiverio, en donde seamontonaban pilares de ropas de mujeres desgarradas y ensangrentadas, y en lasque los propios policías mostraban fotografías de asesinatos de mujeres, además una clara participación de la burguesía maquiladora, de la clase política, y engeneral del grueso de las instituciones del Estado.
 
El caso de Ciudad Juárez, se hizoparadigmático, primero al descubrir la brutalidad que se mantenía en silencio,y después por poner ha descubierto la participación del Estado, por omisión ycomisión, y de los sectores empresariales maquiladores. Además tambiénevidenció la omisión de la sociedad en general, que permite, en parte ejecuta,y hasta justifica ésta y otras expresiones de violencia en contra de las mujeres, exponiendo como, ya cualquiera, el hermano, el padre, el amigo, elvecino, podían asesinar a una mujer, adueñarse de su cuerpo, de su vida, entotal impunidad, y que además, el Estado implementaría medidas maniqueas,dirigidas a criminalizar a las mujeres y culparlas de ser asesinadas al usarminifaldas o escotes, al ir a bailar, al no estar casadas, al caminar solas,etc.
 
Sin embargo, el caso de CiudadJuárez no es único, ni especial. Los feminicidios se presentan en casi todoMéxico, pero tampoco sólo en México. Actualmente, entre los estados que másfeminicidios y agresiones sexuales en contra de mujeres presentan, podemosencontrar Chiapas, Guerrero, Tlaxcala, Ciudad de México, Jalisco, Nuevo León, y Estado de México. En todos estos casos, una violencia feminicida que crece, yque es ignorada y menospreciada por las instituciones de “justicia” del Estado,y por la clase política en general, que intentan sumir esto en el olvido y laimpunidad. También la sociedad hace eco de este olvido y esta impunidad, aljustificar la violencia en contra de la mujer.
 
Y no sólo México, en AméricaLatina, también está presente, principalmente en países como Guatemala, ElSalvador, Colombia, etc. Además del feminicidio, habrá que tomar en cuenta lalarga gama de expresiones de odio y dominación sobre lo femenino y las mujeres:violaciones cotidianas, agresiones físicas constantes en el trabajo, en lafamilia, en la calle, desprecio en contra de la mujer, ataques con ácido en contrade ellas.
 
Acá, en el Gran KilomboAntifascista, no quisimos dejar pasar el tema, por la atroz importancia quetiene, que nos habla de una sociedad que se pudre en las nociones dedominación, en este caso sobre las mujeres. Asumimos que quienes decimos querertransformar las cosas, no podemos ignorar la situación, y es necesario llamarla atención, como lo merece. Tampoco asumimos ni esperamos que la solucionesvengan de arriba, de los poderosos, del Estado, pues de ellos no esperamosnada.
 
Asumimos que la transformaciónsocial, no sólo debe darse fuera del Estado, sino que no puede esperar nuncanada de allá arriba, sin dejar de señalar sus responsabilidades. Asumimos, quela transformación social es urgente, y no sólo política y económica, sino querequiere ser una transformación social profunda, en la que tenemos que rompercon las dinámica y nociones de dominación, entre las que están, la política,depositada en el Estado, la económica, depositada en el capitalismo, y una sería de nociones de dominación culturales-sociales, entre las que encontramosel patriarcado.
 
Asumimos que tenemos que romper con estas nociones de dominación, pues de ellas nace una sociedad dominada por laviolencia de quienes se imponen sobre los otros, y en este caso, sobre lasotras. Identificamos al patriarcado, como una expresión de dominación, a la quees necesario destruir, junto con el capitalismo y el Estado, y en ese sentido,es nuestra responsabilidad, de nosotros y nosotras, caminar esas transformaciones, desde las esferas más íntimas y cotidianas, hasta las macro,en lo político y en lo económico, y que la responsabilidad empieza ya, desde elahora, para desterrar esto que nos va enseñando y condicionando a vivir en basea dominar o ser dominado, para poder construir una vida libre, para todos ytodas.